
Comienza el viaje de La Nota. Un recorrido que anhelamos permita entramar palabras. Palabras desde el Psicoanálisis, pero también desde los múltiples lugares y discursos que nos convocan. Palabras de esas que a veces garabateamos con el apremio de algo que pulsa por salir. Palabras que alguna vez leímos y poblaron nuestra casa hasta dejarnos temblando. Palabras escritas que permiten leer y de las que por leerse permiten otras escrituras.
Con este periódico queremos abrir un espacio en el que sea posible rescatar el valor de preguntar, aún sobre aquello que lleva el signo de la certidumbre y el de la prestancia de lo constituido. Así, tendremos una sección donde se darán cita nuestras preguntas; no porque preguntando se llegue a Roma, sino porque cierto modo de preguntar invita a hablar para que algo pueda ir escribiéndose.
Contaremos con nuestra “Bitácora de frases”, donde cada quien está invitado a abrir el cofrecito palabrero, allí donde conservamos como reliquias esas frases que
lograron alcanzarnos y dejaron en nosotros la marca de lo inquietante y de lo bello. De ese instante en el que callan los seres y habla la palabra.
Y así desamarra La Nota, decidida a hacer resonar las palabras por-venir para soltarlas luego en un viaje que no tiene más rumbo que el placer de escribir.
La invitación está en marcha. ¿Qué te impulsa a escribir la palabra que sigue?
Con este periódico queremos abrir un espacio en el que sea posible rescatar el valor de preguntar, aún sobre aquello que lleva el signo de la certidumbre y el de la prestancia de lo constituido. Así, tendremos una sección donde se darán cita nuestras preguntas; no porque preguntando se llegue a Roma, sino porque cierto modo de preguntar invita a hablar para que algo pueda ir escribiéndose.
Contaremos con nuestra “Bitácora de frases”, donde cada quien está invitado a abrir el cofrecito palabrero, allí donde conservamos como reliquias esas frases que
lograron alcanzarnos y dejaron en nosotros la marca de lo inquietante y de lo bello. De ese instante en el que callan los seres y habla la palabra.
Y así desamarra La Nota, decidida a hacer resonar las palabras por-venir para soltarlas luego en un viaje que no tiene más rumbo que el placer de escribir.
La invitación está en marcha. ¿Qué te impulsa a escribir la palabra que sigue?
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