
Siendo que el psicoanálisis es entre la ciencia y el arte, no habría en él verdadera enseñanza que no fuera también transmisión.
¿Cómo se transmite el arte de una maniobra como la nuestra, que conduce a un cambio en la posición subjetiva respecto del ser?
Se enseña un saber. Sí, y hay mucho saber producido en la comunidad psicoanalítica; se puede enseñar y de hecho se enseña, pero ese saber está en relación con la verdad y no es para nada evidente que se pueda enseñar la verdad.
Una palabra de Lacan: Es que a una verdad nueva, no es posible contentarse con darle su lugar, pues de lo que se trata es de tomar nuestro lugar en ella. Ella exige que uno se tome la molestia, no se podría lograr por simple hábito. Se habitúa uno a lo real. A la verdad, se la reprime.
Quizá una enseñanza sólo sea transmisión en la medida en que despierte en cada cual el deseo de tomar su lugar en la verdad. Quizá una enseñanza sólo sea transmisión si consigue mantener palpitante la hiancia que subsiste entre el saber y la verdad.
Así entendemos el compromiso ético con nuestra praxis.
En Nota Azul nos gusta pensar que una escuela no es escuela si no se inventa cada vez. Año tras año inventamos una que tiene siempre un lugar de entrada, podría llamarse un umbral. Luego, distribuidas en los tres clásicos pasillos de la formación - estudio de la teoría, análisis del analista y supervisión -, varias habitaciones: lectura y comentario de textos, talleres clínicos y propuestas menos tradicionales; por ejemplo el espacio llamado “Divertimento”, que este año cruzó literatura y psicoanálisis. Hubo otros y variados cruces, y están los que estamos inventando ahora.
Quedamos convocados a un encuentro desayuno informativo, en marzo, para la presentación de la escuela 2009.
¿Cómo se transmite el arte de una maniobra como la nuestra, que conduce a un cambio en la posición subjetiva respecto del ser?
Se enseña un saber. Sí, y hay mucho saber producido en la comunidad psicoanalítica; se puede enseñar y de hecho se enseña, pero ese saber está en relación con la verdad y no es para nada evidente que se pueda enseñar la verdad.
Una palabra de Lacan: Es que a una verdad nueva, no es posible contentarse con darle su lugar, pues de lo que se trata es de tomar nuestro lugar en ella. Ella exige que uno se tome la molestia, no se podría lograr por simple hábito. Se habitúa uno a lo real. A la verdad, se la reprime.
Quizá una enseñanza sólo sea transmisión en la medida en que despierte en cada cual el deseo de tomar su lugar en la verdad. Quizá una enseñanza sólo sea transmisión si consigue mantener palpitante la hiancia que subsiste entre el saber y la verdad.
Así entendemos el compromiso ético con nuestra praxis.
En Nota Azul nos gusta pensar que una escuela no es escuela si no se inventa cada vez. Año tras año inventamos una que tiene siempre un lugar de entrada, podría llamarse un umbral. Luego, distribuidas en los tres clásicos pasillos de la formación - estudio de la teoría, análisis del analista y supervisión -, varias habitaciones: lectura y comentario de textos, talleres clínicos y propuestas menos tradicionales; por ejemplo el espacio llamado “Divertimento”, que este año cruzó literatura y psicoanálisis. Hubo otros y variados cruces, y están los que estamos inventando ahora.
Quedamos convocados a un encuentro desayuno informativo, en marzo, para la presentación de la escuela 2009.
Nora Casas
Comisión de Enseñanza
Comisión de Enseñanza
Coordinadora






