miércoles, 1 de abril de 2009


"...el psicoanálisis no se puede "enseñar", pero se puede aprender; y para ello hace falta un maestro capaz de trasmitir su propia pasión".
Massimo Recalcati. “La última cena: anorexia y bulimia"

“Cada uno crea de las astillas que recibe la lengua a su manera con las reglas de su pasión – y de eso, ni Emanuel Kant estaba exento”
J.J. Saer, “El arte de narrar”

“Que a alguien se le pueda plantear la cuestión del deseo del enseñante es señal, como diría Perogrullo, que la cuestión se plantea. Es también señal de que hay enseñanza. Y esto nos introduce, a fin de cuentas, a la curiosa observación de que, allí donde el problema no se plantea, es que hay un profesor. El profesor existe cada vez que la respuesta a esa pregunta está, por así decir, escrita (...) No es inútil percatarse de que el profesor se define entonces como aquel que enseña sobre las enseñanzas (...) hace un recorte de las enseñanzas (...) análogo al collage (...) Si hicieran su collage preocupándose menos de que todo encajara, de un modo menos temperado, tendrían alguna oportunidad de alcanzar el mismo resultado al que apunta el collage, o sea evocar la falta que constituye todo el valor de la propia obra figurativa”
J. Lacan, Seminario 10, pág 187, Editorial Paidos

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